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Carcinoma basocelular de la piel
Ensayos clínicos en curso
Los métodos tradicionales de tratamiento incluyen el uso de criocirugía,
radioterapia, electrodesecación y curetaje, y escisión simple. Cada uno de
estos métodos es útil en situaciones clínicas específicas.[1] Dependiendo de
la selección de los casos, estos métodos tienen tasas de curación que oscilan entre
85% y 95%.
La cirugía micrográfica de Mohs tiene las tasas más altas de curación a 5 años para el tratamiento quirúrgico
tanto de tumores primarios (96%) como recidivantes (90%). Este método emplea el
control microscópico para evaluar el grado de invasión del tumor.
Opciones de tratamiento:
-
Cirugía micrográfica de Mohs.[2,3] Aunque este método es complicado y requiere entrenamiento especial, tiene la tasa
de curación más alta de todos los tratamientos quirúrgicos porque el tumor se
delínea microscópicamente hasta que se remueve por completo. Mientras otros
métodos de tratamiento para carcinoma basocelular recurrente tienen tasas
de fracaso de cerca del 50%, se ha informado de tasas de curación del 96% cuando
se tratan con la cirugía micrográfica de Mohs. Además, se indica para el
tratamiento de carcinomas primarios basocelulares cuando ocurren en sitios
que se sabe que tienen una tasa alta de fracaso en el tratamiento inicial con
métodos tradicionales (por ejemplo, área periorbitaria, pliegue nasolabial, ángulo de
nariz-mejilla, surco posterior de la mejilla, pabellón, canal del oído, frente,
cuero cabelludo, o tumores que surgen en una cicatriz). La cirugía micrográfica
de Mohs también se indica en:
- tumores con bordes clínicos mal
definidos;
- tumores con diámetros más de 2 cm;
- tumores con características
histopatológicas que muestran patrones de forma morfea o escleróticos; y
- tumores
que surgen en regiones donde se desea la preservación máxima de tejidos no
afectados, tales como el párpado, la nariz, los dedos y los genitales.
-
Escisión simple con seccionado congelado o permanente para evaluar márgenes.
Este tratamiento quirúrgico tradicional generalmente depende de los márgenes
quirúrgicos que varían de 3 a 10 mm, dependiendo del diámetro del tumor.[4]
La
recidiva tumoral no es poco común ya que sólo una fracción pequeña del margen
total del tumor se examina patológicamente. La tasa de recidiva para tumores
primarios mayor de 1,5 cm en diámetro es al menos 12% dentro de cinco años; si el
tumor primario mide
más de 3 cm, la tasa de recidiva de 5 años es de 23,1%.
Los tumores primarios de los oídos, ojos, cuero cabelludo y nariz tienen tasas de
recidiva que varían entre 12,9% a 25%.
-
Electrodesecación y curetaje. Este método es el más ampliamente empleado para la extracción de carcinomas
primarios basocelulares. Aunque es un método rápido de destrucción tumoral,
la idoneidad del tratamiento no puede evaluarse de inmediato ya que el cirujano
visualmente no puede detectar la profundidad de la invasión microscópica del
tumor.
Los tumores con diámetros que oscilan entre 2 mm y 5 mm tienen una tasa de recidiva
de 15% después del tratamiento con electrodesecación y curetaje. Cuando los
tumores miden más de 3 cm se tratan con electrodesecación y curetaje, se deberá
esperar una tasa de recidiva del 50% dentro de cinco años.
-
Criocirugía.
La criocirugía puede considerarse para pacientes con tumores primarios pequeños, clínicamente
bien definidos. Es especialmente útil para pacientes debilitados con condiciones
médicas que excluyen otros tipos de cirugía.
Las contraindicaciones
absolutas para criocirugía incluyen tolerancia anormal
al frío, crioglobulinemia, criofibrinogenemia, enfermedad de Raynaud (sólo para
el tratamiento de lesiones de manos y pies), y trastornos de deficiencia de
plaquetas. La morfea o el carcinoma esclerosante basocelular no deberán
ser tratados con criocirugía. Contraindicaciones relativas de criocirugía son
los tumores del cuero cabelludo, aleta de la nariz, pliegue nasolabial, trago,
surco postauricular, margen libre del párpado, borde bermellón del labio superior
y sección inferior de las piernas. También se deberá tener cuidado antes de tratar una neoplasia
ganglionar ulcerosa mayor de 3 cm, carcinomas fijados al hueso o cartílago
subyacente, tumores situados en los márgenes laterales de los dedos y en la fosa
ulnar del codo, o
carcinomas recidivantes después de la escisión quirúrgica. Hay morbilidad
significativa asociada con el uso de criocirugía. El edema es común después del
tratamiento, especialmente alrededor de la región periorbitaria, la sien y la
frente. Los tumores tratados generalmente exudan material necrótico, después de
lo cual se forma una escara y persiste durante cerca de cuatro semanas. Es inevitable
la pérdida permanente de pigmento en el sitio de tratamiento. Se ha informado sobre
atrofia y de cicatrización hipertrófica, así como de casos de neuropatía motora y
sensorial.
-
Radioterapia. La radioterapia es una elección lógica de tratamiento, particularmente para pacientes con lesiones
primarias que requieran cirugía más difícil o extensiva (por ejemplo, párpados, nariz,
orejas).[5] Elimina la necesidad de injerto de piel cuando la cirugía daría como
resultado un defecto extenso. Los resultados cosméticos son generalmente buenos
o excelentes con una cantidad pequeña de pigmento o telangiectasia en el portal
del tratamiento. La radioterapia puede también ser usada para lesiones que
recurran después de un enfoque quirúrgico primario.[6]
La radioterapia está
contraindicada para pacientes con xeroderma pigmentoso, epidermodisplasia
verruciforme o con síndrome del nevo basocelular ya que puede inducir el
surgimiento de más tumores en el área de tratamiento.
-
Rayo láser de dióxido de carbono.
Este método se aplica con mayor frecuencia al tipo superficial de carcinoma basocelular. Puede considerarse cuando hay un sangrado de diátesis, ya que
no es común el sangrado cuando se emplea este tipo de rayo láser.
-
Fluorouracilo tópico (5-FU).
Este método puede ser útil en el tratamiento de determinados pacientes seleccionados con carcinomas basocelulares
superficiales. Se requiere hacer un seguimiento cuidadoso y
prolongado, ya que porciones foliculares profundas del tumor pueden escapar al
tratamiento y resultar en recidivas tumorales futuras.[7]
-
Interferón alfa. Varios estudios anteriores han revelado respuestas variables del carcinoma basocelular al interferón alfa intralesional.[8,9] Se esperan informes
adicionales para que este tratamiento pueda ser recomendado en la práctica
clínica de rutina.
-
Terapia fotodinámica.[10] La terapia fotodinámica con fotosensibilizadores puede ser un tratamiento
eficaz para los pacientes con tumores epiteliales superficiales de la piel.[11]
Seguimiento:
- Después del tratamiento para carcinoma basocelular, los pacientes deberán ser
examinados clínicamente cada seis meses durante cinco años.[12] Posteriormente, los
pacientes deberán ser examinados para determinar la presencia de tumor recurrente o tumores primarios nuevos en
intervalos anuales. De los pacientes
que desarrollan un carcinoma basocelular, 36% desarrollarán un segundo
carcinoma primario basocelular dentro de los siguientes cinco años. Un
diagnóstico y tratamiento temprano de los carcinomas basocelulares
recidivantes u otro carcinoma primario basocelular es deseable ya que el
tratamiento de la enfermedad en sus primeras estadios resulta en menos morbilidad
para el paciente.
Ensayos clínicos en curso
Consultar el Registro de Ensayos Clínicos sobre Cáncer del PDQ del NCI (NCI's PDQ Cancer Clinical Trials Registry) para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés basal cell carcinoma of the skin. La lista de ensayos clínicos se puede reducir si se especifican la localidad, el tipo de medicamento, el procedimiento y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se puede obtener información general en inglés sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.
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