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Cáncer de la piel: Tratamiento (PDQ®)
Versión PacienteVersión Profesional De SaludIn EnglishActualizado: 01/25/2008



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Carcinoma basocelular de la piel

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Los métodos tradicionales de tratamiento incluyen el uso de criocirugía, radioterapia, electrodesecación y curetaje, y escisión simple. Cada uno de estos métodos es útil en situaciones clínicas específicas.[1] Dependiendo de la selección de los casos, estos métodos tienen tasas de curación que oscilan entre 85% y 95%.

La cirugía micrográfica de Mohs tiene las tasas más altas de curación a 5 años para el tratamiento quirúrgico tanto de tumores primarios (96%) como recidivantes (90%). Este método emplea el control microscópico para evaluar el grado de invasión del tumor.

Opciones de tratamiento:

  1. Cirugía micrográfica de Mohs.[2,3] Aunque este método es complicado y requiere entrenamiento especial, tiene la tasa de curación más alta de todos los tratamientos quirúrgicos porque el tumor se delínea microscópicamente hasta que se remueve por completo. Mientras otros métodos de tratamiento para carcinoma basocelular recurrente tienen tasas de fracaso de cerca del 50%, se ha informado de tasas de curación del 96% cuando se tratan con la cirugía micrográfica de Mohs. Además, se indica para el tratamiento de carcinomas primarios basocelulares cuando ocurren en sitios que se sabe que tienen una tasa alta de fracaso en el tratamiento inicial con métodos tradicionales (por ejemplo, área periorbitaria, pliegue nasolabial, ángulo de nariz-mejilla, surco posterior de la mejilla, pabellón, canal del oído, frente, cuero cabelludo, o tumores que surgen en una cicatriz). La cirugía micrográfica de Mohs también se indica en:
    • tumores con bordes clínicos mal definidos;
    • tumores con diámetros más de 2 cm;
    • tumores con características histopatológicas que muestran patrones de forma morfea o escleróticos; y
    • tumores que surgen en regiones donde se desea la preservación máxima de tejidos no afectados, tales como el párpado, la nariz, los dedos y los genitales.


  2. Escisión simple con seccionado congelado o permanente para evaluar márgenes. Este tratamiento quirúrgico tradicional generalmente depende de los márgenes quirúrgicos que varían de 3 a 10 mm, dependiendo del diámetro del tumor.[4]

    La recidiva tumoral no es poco común ya que sólo una fracción pequeña del margen total del tumor se examina patológicamente. La tasa de recidiva para tumores primarios mayor de 1,5 cm en diámetro es al menos 12% dentro de cinco años; si el tumor primario mide más de 3 cm, la tasa de recidiva de 5 años es de 23,1%. Los tumores primarios de los oídos, ojos, cuero cabelludo y nariz tienen tasas de recidiva que varían entre 12,9% a 25%.



  3. Electrodesecación y curetaje. Este método es el más ampliamente empleado para la extracción de carcinomas primarios basocelulares. Aunque es un método rápido de destrucción tumoral, la idoneidad del tratamiento no puede evaluarse de inmediato ya que el cirujano visualmente no puede detectar la profundidad de la invasión microscópica del tumor.

    Los tumores con diámetros que oscilan entre 2 mm y 5 mm tienen una tasa de recidiva de 15% después del tratamiento con electrodesecación y curetaje. Cuando los tumores miden más de 3 cm se tratan con electrodesecación y curetaje, se deberá esperar una tasa de recidiva del 50% dentro de cinco años.



  4. Criocirugía. La criocirugía puede considerarse para pacientes con tumores primarios pequeños, clínicamente bien definidos. Es especialmente útil para pacientes debilitados con condiciones médicas que excluyen otros tipos de cirugía.

    Las contraindicaciones absolutas para criocirugía incluyen tolerancia anormal al frío, crioglobulinemia, criofibrinogenemia, enfermedad de Raynaud (sólo para el tratamiento de lesiones de manos y pies), y trastornos de deficiencia de plaquetas. La morfea o el carcinoma esclerosante basocelular no deberán ser tratados con criocirugía. Contraindicaciones relativas de criocirugía son los tumores del cuero cabelludo, aleta de la nariz, pliegue nasolabial, trago, surco postauricular, margen libre del párpado, borde bermellón del labio superior y sección inferior de las piernas. También se deberá tener cuidado antes de tratar una neoplasia ganglionar ulcerosa mayor de 3 cm, carcinomas fijados al hueso o cartílago subyacente, tumores situados en los márgenes laterales de los dedos y en la fosa ulnar del codo, o carcinomas recidivantes después de la escisión quirúrgica. Hay morbilidad significativa asociada con el uso de criocirugía.

    El edema es común después del tratamiento, especialmente alrededor de la región periorbitaria, la sien y la frente. Los tumores tratados generalmente exudan material necrótico, después de lo cual se forma una escara y persiste durante cerca de cuatro semanas. Es inevitable la pérdida permanente de pigmento en el sitio de tratamiento. Se ha informado sobre atrofia y de cicatrización hipertrófica, así como de casos de neuropatía motora y sensorial.



  5. Radioterapia. La radioterapia es una elección lógica de tratamiento, particularmente para pacientes con lesiones primarias que requieran cirugía más difícil o extensiva (por ejemplo, párpados, nariz, orejas).[5] Elimina la necesidad de injerto de piel cuando la cirugía daría como resultado un defecto extenso. Los resultados cosméticos son generalmente buenos o excelentes con una cantidad pequeña de pigmento o telangiectasia en el portal del tratamiento. La radioterapia puede también ser usada para lesiones que recurran después de un enfoque quirúrgico primario.[6]

    La radioterapia está contraindicada para pacientes con xeroderma pigmentoso, epidermodisplasia verruciforme o con síndrome del nevo basocelular ya que puede inducir el surgimiento de más tumores en el área de tratamiento.



  6. Rayo láser de dióxido de carbono. Este método se aplica con mayor frecuencia al tipo superficial de carcinoma basocelular. Puede considerarse cuando hay un sangrado de diátesis, ya que no es común el sangrado cuando se emplea este tipo de rayo láser.


  7. Fluorouracilo tópico (5-FU). Este método puede ser útil en el tratamiento de determinados pacientes seleccionados con carcinomas basocelulares superficiales. Se requiere hacer un seguimiento cuidadoso y prolongado, ya que porciones foliculares profundas del tumor pueden escapar al tratamiento y resultar en recidivas tumorales futuras.[7]


  8. Interferón alfa. Varios estudios anteriores han revelado respuestas variables del carcinoma basocelular al interferón alfa intralesional.[8,9] Se esperan informes adicionales para que este tratamiento pueda ser recomendado en la práctica clínica de rutina.


  9. Terapia fotodinámica.[10] La terapia fotodinámica con fotosensibilizadores puede ser un tratamiento eficaz para los pacientes con tumores epiteliales superficiales de la piel.[11]


Seguimiento:

  • Después del tratamiento para carcinoma basocelular, los pacientes deberán ser examinados clínicamente cada seis meses durante cinco años.[12] Posteriormente, los pacientes deberán ser examinados para determinar la presencia de tumor recurrente o tumores primarios nuevos en intervalos anuales. De los pacientes que desarrollan un carcinoma basocelular, 36% desarrollarán un segundo carcinoma primario basocelular dentro de los siguientes cinco años. Un diagnóstico y tratamiento temprano de los carcinomas basocelulares recidivantes u otro carcinoma primario basocelular es deseable ya que el tratamiento de la enfermedad en sus primeras estadios resulta en menos morbilidad para el paciente.
Ensayos clínicos en curso

Consultar el Registro de Ensayos Clínicos sobre Cáncer del PDQ del NCI (NCI's PDQ Cancer Clinical Trials Registry) para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés basal cell carcinoma of the skin. La lista de ensayos clínicos se puede reducir si se especifican la localidad, el tipo de medicamento, el procedimiento y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se puede obtener información general en inglés sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía

  1. Preston DS, Stern RS: Nonmelanoma cancers of the skin. N Engl J Med 327 (23): 1649-62, 1992.  [PUBMED Abstract]

  2. Malhotra R, Huilgol SC, Huynh NT, et al.: The Australian Mohs database, part II: periocular basal cell carcinoma outcome at 5-year follow-up. Ophthalmology 111 (4): 631-6, 2004.  [PUBMED Abstract]

  3. Thomas RM, Amonette RA: Mohs micrographic surgery. Am Fam Physician 37 (3): 135-42, 1988.  [PUBMED Abstract]

  4. Abide JM, Nahai F, Bennett RG: The meaning of surgical margins. Plast Reconstr Surg 73 (3): 492-7, 1984.  [PUBMED Abstract]

  5. Caccialanza M, Piccinno R, Moretti D, et al.: Radiotherapy of carcinomas of the skin overlying the cartilage of the nose: results in 405 lesions. Eur J Dermatol 13 (5): 462-5, 2003 Sep-Oct.  [PUBMED Abstract]

  6. Lovett RD, Perez CA, Shapiro SJ, et al.: External irradiation of epithelial skin cancer. Int J Radiat Oncol Biol Phys 19 (2): 235-42, 1990.  [PUBMED Abstract]

  7. Dabski K, Helm F: Topical chemotherapy. In: Schwartz RA: Skin Cancer: Recognition and Management. New York, NY: Springer-Verlag, 1988, pp 378-389. 

  8. Greenway HT, Cornell RC, Tanner DJ, et al.: Treatment of basal cell carcinoma with intralesional interferon. J Am Acad Dermatol 15 (3): 437-43, 1986.  [PUBMED Abstract]

  9. Padovan I, Brodarec I, Ikić D, et al.: Effect of interferon in therapy of skin and head and neck tumors. J Cancer Res Clin Oncol 100 (3): 295-310, 1981.  [PUBMED Abstract]

  10. Wilson BD, Mang TS, Stoll H, et al.: Photodynamic therapy for the treatment of basal cell carcinoma. Arch Dermatol 128 (12): 1597-601, 1992.  [PUBMED Abstract]

  11. Wolf P, Rieger E, Kerl H: Topical photodynamic therapy with endogenous porphyrins after application of 5-aminolevulinic acid. An alternative treatment modality for solar keratoses, superficial squamous cell carcinomas, and basal cell carcinomas? J Am Acad Dermatol 28 (1): 17-21, 1993.  [PUBMED Abstract]

  12. Rowe DE, Carroll RJ, Day CL Jr: Long-term recurrence rates in previously untreated (primary) basal cell carcinoma: implications for patient follow-up. J Dermatol Surg Oncol 15 (3): 315-28, 1989.  [PUBMED Abstract]

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